Variaciones de la terminación de la arteria basilar: frecuentes en la anatomía, pero con un significado clínico aún incierto

El estudio cuenta con la participación de investigadores de cuatro instituciones internacionales, entre ellas la Universitat Jaume I de Castellón (España), representada por el neuroanatomista Raúl Villar-Puchades, coautor del trabajo.

La presencia de un grupo español en esta colaboración internacional es particularmente relevante, ya que la neuroanatomía aplicada y la investigación morfológica continúan siendo áreas de gran tradición en nuestro país y constituyen una base indispensable para la neurocirugía vascular contemporánea.

Una revisión sistemática y metaanálisis sugiere que aproximadamente uno de cada siete individuos presenta un patrón no clásico de terminación de la arteria basilar. Sin embargo, la evidencia disponible todavía es insuficiente para atribuir a estas variantes un impacto clínico independiente.

La anatomía sigue importando en la circulación posterior

La cirugía y la terapéutica endovascular de la circulación posterior continúan siendo algunas de las áreas más complejas de la neurocirugía vascular. El abordaje de los aneurismas del vértice basilar, la trombectomía en la oclusión de la arteria basilar y la interpretación de la angiografía dependen, en gran medida, de un conocimiento preciso de la anatomía arterial.

En este contexto, el trabajo de Mathangasinghe y colaboradores, publicado en Surgical and Radiologic Anatomy, intenta responder una pregunta aparentemente sencilla, pero sorprendentemente poco estudiada: ¿con qué frecuencia la arteria basilar presenta patrones de terminación distintos de la bifurcación clásica?

Un metaanálisis de una literatura fragmentada

Los autores realizaron una revisión sistemática siguiendo las recomendaciones PRISMA:

  • 8.469 registros inicialmente identificados.
  • 31 estudios incluidos en el análisis cuantitativo.
  • Integración de estudios cadavéricos y radiológicos.
  • Metaanálisis de proporciones mediante modelos de efectos aleatorios.

Además, el artículo incorpora un caso anatómico ilustrativo de ausencia de bifurcación de la arteria basilar identificado durante una disección.

¿Qué encontraron?

La revisión muestra que la bifurcación clásica de la arteria basilar no es universal.

Las prevalencias agrupadas fueron:

  • Bifurcación clásica: 85,9%.
  • No bifurcación: 8,9%.
  • Trifurcación: 7,0%.
  • Cuadrifurcación: 5,3%.
  • Pentafurcación: 2,9%.
  • Hexafurcación: menos del 1%.

En conjunto, aproximadamente un 14% de la población presenta una variante anatómica de la terminación basilar.

Para el neurocirujano, el mensaje práctico es sencillo: las sorpresas anatómicas en la circulación posterior no son excepcionales y deben anticiparse antes de cualquier procedimiento.

¿Por qué es importante este estudio?

La relevancia del trabajo no radica en descubrir una nueva entidad patológica, sino en recordar que la anatomía de la circulación posterior es más variable de lo que habitualmente se asume.

Las variantes de terminación pueden modificar:

  • la exposición microquirúrgica del vértice basilar;
  • la relación entre las arterias perforantes y los aneurismas;
  • la estrategia de navegación endovascular;
  • la interpretación de estudios angiográficos complejos.

Sin embargo, la existencia de una variante anatómica no implica, por sí sola, una mayor predisposición a desarrollar enfermedad cerebrovascular.

Las limitaciones: más importantes que las cifras

Desde un punto de vista metodológico, el trabajo presenta varias debilidades que obligan a interpretar sus resultados con cautela.

1. Heterogeneidad extrema

Los intervalos de confianza observados son extraordinariamente amplios, reflejando diferencias importantes entre estudios:

  • distintas poblaciones;
  • diferentes técnicas de imagen;
  • metodologías anatómicas heterogéneas;
  • criterios variables para definir cada patrón de terminación.

En estas circunstancias, la precisión de las prevalencias agrupadas es necesariamente limitada.

2. Falta de una nomenclatura uniforme

La literatura anatómica no ha establecido definiciones universales para términos como:

  • no bifurcación;
  • trifurcación;
  • cuadrifurcación;
  • vasos accesorios.

Esta ausencia de estandarización constituye probablemente una de las principales limitaciones del estudio.

3. Sesgo de selección

Muchos estudios radiológicos incluyen pacientes sometidos a exploraciones vasculares por sospecha de enfermedad cerebrovascular, por lo que la frecuencia de las variantes podría estar sobreestimada respecto a la población general.

4. Ausencia de correlación clínica

El artículo sugiere que estas variantes son relevantes para la práctica clínica, pero no aporta evidencia que demuestre una asociación con:

  • formación de aneurismas;
  • riesgo de ictus;
  • complicaciones quirúrgicas;
  • resultados funcionales.

En consecuencia, las implicaciones clínicas siguen siendo, en gran medida, especulativas.

5. El caso ilustrativo aporta valor docente, no evidencia

La inclusión de un caso cadavérico singular tiene interés educativo, pero añade escaso peso científico a las conclusiones del metaanálisis.

6. Posible sesgo de publicación

Las variaciones anatómicas raras son especialmente susceptibles al sesgo de publicación, ya que los hallazgos inusuales tienen una mayor probabilidad de ser comunicados.

¿Debe cambiar nuestra práctica?

Probablemente no.

Este trabajo no justifica modificar estrategias terapéuticas ni considerar las variantes de terminación de la arteria basilar como factores de riesgo independientes.

Sí refuerza, en cambio, una recomendación clásica de la neurocirugía vascular: revisar meticulosamente la angiografía preoperatoria y asumir que la anatomía de la circulación posterior puede ser diferente de la esperada.

La lección para el neurocirujano

La principal contribución de este estudio es educativa.

Nos recuerda que:

  • aproximadamente uno de cada siete pacientes presenta una terminación basilar no clásica;
  • las variantes anatómicas son relativamente frecuentes;
  • la comprensión detallada de la anatomía sigue siendo un requisito indispensable para la cirugía y el intervencionismo de la circulación posterior.

Pero también pone de manifiesto una realidad incómoda: conocemos razonablemente bien la frecuencia de estas variantes, mientras que su verdadero significado clínico continúa siendo incierto.

Conclusión

La revisión sistemática de Mathangasinghe y colaboradores constituye un valioso catálogo anatómico y una llamada de atención para neurocirujanos y neurointervencionistas. Sin embargo, está lejos de demostrar que las variaciones de la terminación de la arteria basilar tengan consecuencias clínicas independientes.

En definitiva, se trata de un estudio que mejora nuestra comprensión de la anatomía, más que de un trabajo capaz de modificar la práctica clínica.

Nivel de evidencia: IV.

Mathangasinghe Y, Jayapala D, Narayan A, Wijayawardhana S, Villar-Puchades R, Mariajoseph F, Gonsalvez DG. Anatomic variations in basilar artery termination: a systematic review and meta-analysis with presentation of an illustrative case. Surg Radiol Anat. 2026 Jul 2;48(1):168. doi: 10.1007/s00276-026-03927-6. PMID: 42390637.

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