La vejiga neurógena no se considera urgente cuando aparece la insuficiencia renal: para entonces, el retraso ya puede haber hecho daño. Las guías EAU 2026 respaldan la evaluación precoz, la urodinámica en pacientes de riesgo y el seguimiento prolongado, pero no diseñan por nosotros el circuito asistencial. El problema no es la falta de recomendaciones; es que Neurocirugía y Urología sigan actuando como si la vejiga siempre perteneciera al otro.
En una revisión y resumen de actualización de una guía de práctica clínica basada en la evaluación estructurada de la literatura y consenso de expertos con participación de Bárbara Padilla-Fernández, del Servicio de Urología del Complejo Hospitalario Universitario de Canarias y de la Universidad de La Laguna, Tenerife.
Sartori AM, Kessler TM, Ecclestone H, Frings D, Gallo ML, Gross O, Hamid R, Hentzen C, Karsenty G, Musco S, Padilla-Fernández B, Panicker JN, de Keijzer P, van der Vorm A, Schouten N, Blok BFM. European Association of Urology Guidelines on Neuro-urology: Summary of the 2026 Update. Eur Urol. 2026 Sep 1:S0302-2838(26)02115-9. doi: 10.1016/j.eururo.2026.04.012. Epub ahead of print. PMID: 42457452.
https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0302283826021159?via%3Dihub
Presentan y sintetizan la actualización de 2026 de las Guías de la Asociación Europea de Urología sobre neurourología, resumiendo sus recomendaciones diagnósticas, terapéuticas y de seguimiento mediante una metodología estandarizada, evaluación estructurada de la evidencia y consenso de expertos.
Es una guía de práctica clínica, no un estudio que demuestre mejores resultados. Su principal fortaleza es una metodología estructurada y una actualización amplia de la evidencia. Su debilidad es que muchas recomendaciones se apoyan en estudios heterogéneos, observacionales o con variables subrogadas.
Además, una recomendación fuerte no siempre equivale a evidencia de alta calidad. El documento respalda el diagnóstico precoz, la urodinámica en pacientes de riesgo y el seguimiento prolongado, pero no demuestra directamente una reducción de insuficiencia renal, infecciones graves, hospitalizaciones o mortalidad.
En resumen, la guía ordena bien la práctica clínica, pero no resuelve la incertidumbre científica ni garantiza por sí sola una mejor implementación asistencial.
El papel del neurocirujano no es tratar toda la vejiga neurógena, sino sospecharla pronto, evitar una retención inadvertida y activar a Urología antes de que aparezca daño renal.
- Preguntar activamente por pérdida de sensación de llenado, dificultad para iniciar la micción, chorro débil, necesidad de prensa abdominal, retención, incontinencia e infecciones urinarias.
- Medir el residuo posmiccional ante síntomas urinarios nuevos, lesión medular, cono/cauda equina, mielopatía o deterioro neurológico. Añadir creatinina y ecografía renal-vesical cuando exista riesgo urológico.
- No dar el alta sin un plan vesical si el paciente necesita sonda, presenta residuos elevados o ha perdido el control miccional: debe quedar definido cómo vaciará la vejiga, cuándo retirar la sonda y quién realizará el seguimiento.
- Solicitar interconsulta a Urología durante el ingreso o de forma preferente ante retención persistente, residuo elevado, incontinencia nueva, infecciones recurrentes, hidronefrosis, deterioro renal o sospecha de vejiga de alta presión. Los pacientes de alto riesgo requieren valoración urodinámica y seguimiento individualizado.
- No confundir continencia con seguridad: un paciente puede no tener escapes y mantener presiones vesicales peligrosas. Tampoco conviene iniciar antimuscarínicos sin conocer el vaciamiento, porque podrían agravar una retención.
Ante alteración urinaria aguda asociada a anestesia perineal, déficit motor o pérdida del tono anal, la prioridad es descartar y tratar urgentemente un síndrome de cauda equina; la consulta urológica no debe retrasar la valoración neuroquirúrgica.
Regla práctica: lesión neurológica con alteración nueva del almacenamiento o vaciamiento urinario = medir residuo, asegurar drenaje y pedir valoración urológica. Operar bien la lesión no basta si la vejiga queda sin vigilancia.