Neurosurgical Approaches Septiembre 2013

september2013

 

Con el desarrollo los abordajes para lesiones localizadas en la región selar y región supraselar han cambiado progresivamente en los últimos años.

El abordaje endonasal clásicos o microscópico han sido sustituidos por un abordaje puramente endoscópico. Por eso, es de crucial importancia que el neurocirujano domine la anatomía de esta región desde ambas perspectivas endonasales e intracraneales.

MRI Interventions

Normalmente, los neurocirujanos usan la RM antes de la cirugía para planear la trayectoria de la operación basándose en la posición del cerebro en relación con un marco guía que se atornilla al cráneo del paciente.

Pero el cerebro puede moverse antes de que tenga lugar la cirugía, afirma, haciendo que esa RM sea imprecisa. Para comprobar lo que pasa dentro del cráneo de un paciente los médicos tienen que detener la cirugía e incluso sacar al paciente del quirófano.

Para abordar estos problemas, la empresa fabricante de dispositivos médicos Medtronic, por ejemplo, ofrece un sistema de RM en tiempo real para neurocirugía. Pero el sistema más útil que hay en el mercado lo ofrece MRI Interventions, una empresa de dispositivos médicos con sede en Tennessee (EE.UU.).

El sistema de MRI Interventions funciona con escáneres de RM convencionales. Se fija al cráneo una plataforma para guiar a las herramientas quirúrgicas o a los implantes dentro del cerebro, y proporciona un sistema de cuadrícula para decidir la trayectoria. Uno de los materiales con los que está fabricada la plataforma hace que el dispositivo resulte visible al escáner. Software exclusivo de MRI Interventions muestra a los cirujanos dónde están sus herramientas respecto al cerebro del paciente. Esos datos se muestran en una pantalla compatible con la RM para que los cirujanos tengan una visión de lo que sucede dentro del cráneo del paciente, y que no interfiere con el procedimiento de toma de imágenes, un problema asociado con la mayoría de los equipos electrónicos.

Según Robert Gross, neurocirujano de la Universidad de Emory (EE.UU.), “Si el cerebro se ha movido, podrás ver esa variación en la trayectoria”, que usa el sistema junto con láseres médicos para destruir las pequeñas regiones de tejido cerebral que producen ataques en pacientes epilépticos.

MRI Interventions ha instalado 25 de sus sistemas de guiado en tiempo real: dos en Europa y 23 en Estados Unidos. A menudo, los neurocirujanos dependen de que los pacientes estén despiertos durante las operaciones cerebrales para que con su comportamiento puedan proporcionar pistas respecto a si el cirujano está introduciendo una herramienta o dispositivo de tratamiento en el lugar que se pretende. Para algunos procedimientos, la nueva tecnología significa que ya no hace falta mantener a los pacientes despiertos durante la operación.

Los investigadores de la Universidad de California en San Diego (EE.UU.) están usando el sistema de RM en tiempo real para probar si una terapia génica viral que se carga el cáncer puede tratar los tumores cerebrales malignos. “Poder ver la RM mientras la aguja de biopsia está dentro del cerebro hace que los diagnósticos sean más precisos”, explica Santosh Kesari, un neurooncólogo involucrado en el estudio de la terapia génica. “Y cuando intentamos administrar un tratamiento sabemos si lo estamos llevando en condiciones seguras al lugar adecuado”.

Ceuta ejemplo de reducción de listas de espera

El doctor Mario Velarde calcula que el 60% pendiente de operación se refiere a enfermos crónicos.

El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria en Ceuta, Ingesa, incorporó un Servicio de Neurocirugía a su cartera de servicios en mayo. Mario Velarde Zevallos, facultativo responsable de este área en el Hospital Universitario, explicó que su equipo ya ha finalizado con la lista de espera quirúrgica para pacientes agudos, es decir, aquellas personas que requerían una intervención urgente. Del total de usuarios que atiende este departamento, el grupo que ya ha sido operado supone el 40 por ciento, calculó este especialista en columna vertebral desde hace 30 años.
Este porcentaje se traduce en 29 usuarios operados y dados de alta en Loma Colmenar con una estancia media de tres días desde que Velarde comenzara su actividad hace tres meses aproximadamente.
Por otra parte, el 60 por ciento restante que está pendiente de operación, está compuesto por pacientes crónicos, lo cual significa que pueden controlar los síntomas con medicación hasta la aplicación de cirugía, señaló el doctor Velarde.
En cuanto a la duración de esta lista de espera quirúrgica, el traumatólogo y neurocirujano evitó realizar valoraciones pero recordó que hasta la implantación de su especialidad en el clínico civil, “Ingesa mandaba a los pacientes a la Junta de Andalucía y ésta está totalmente desbordada”.
A propósito de las listas de espera, el tiempo medio para someterse a una intervención quirúrgica no urgente en el Sistema Nacional de Salud (SNS) ha pasado de 76 a 100 días en el último semestre de 2012, según los datos actualizados a 31 de diciembre publicados por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, que registran la mayor demora desde que se empezó a contabilizar en 2004. Entre las que más tardan en programar en la península, se encuentra Neurocirugía con 151 días de media.
Sin embargo, según los datos de Control de Gestión del Área Sanitaria de 1 enero a 30 abril de 2013, el tiempo de espera medio para una intervención quirúrgica descendió en Ceuta hasta los 28,72 días, frente a los 72,63 días del mismo periodo del año anterior (43,91 días menos de media, lo que se traduce en una reducción de demora de un 32 por ciento).

Récord de demora en las listas de espera

Cirugía Torácica y Neurocirugía, las que más tardan en programar

La espera media para someterse a una intervención quirúrgica no urgente en el Sistema Nacional de Salud (SNS) ha pasado de 76 a 100 días en el último semestre de 2012, según los datos actualizados a 31 de diciembre publicados por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, que registran la mayor demora desde que se empezó a contabilizar en 2004.

A finales del año pasado había 571.395 pacientes en lista de espera, un 6,4% más que en junio (536.911). Además, de estos, un 16,5% llevaban más de 6 meses de demora desde que se les prescribió la intervención.

La especialidad que más pacientes en espera tiene es Traumatología (166.302), seguida de Oftalmología (110.812) y Cirugía General y de Digestivo (108.508). En cambio, las que más tardan en programar una operación son Cirugía Torácica (152 días de media), Neurocirugía (151) y Cirugía Plástica (124) y, las que menos, Ginecología (70) y Cirugía Cardiaca (73).

Los cirujanos torácicos y los neurocirujanos son también los que más han aumentado su tiempo de demora, en 45 y 40 días con respecto a junio de 2012. Neurocirugía es, asimismo, junto con Traumatología la especialidad que tiene más pacientes en espera desde hace más de seis meses, con el 24,1 y el 23,08 por ciento respectivamente.

Por otro lado, el informe del Ministerio también refleja un incremento en el tiempo de espera para la primera consulta con el especialista, ya que se ha pasado de 53 a 59 días de demora media.

Desarrollan cerebros humanos de 4 milímetros a partir de células madre

Un equipo de científicos europeos ha desarrollado pequeños cerebros humanos tridimensionales, de cuatro milímetros de diámetro, a partir de células madre pluripotentes que ayudarán a profundizar en el estudio de las enfermedades neurológicas, informó hoy la revista científica “Nature”.
Estos órganos artificiales, fruto de una investigación conjunta de la Universidad de Bonn (Alemania) y el Instituto de Biotecnología Molecular de Viena (Austria), aportan importantes avances sobre el desarrollo del cerebro durante las etapas más tempranas y sus patologías.
La complejidad del cerebro humano ha impedido avanzar más en el estudio de las enfermedades neurológicas, por lo que era “necesario un sistema celular que simulara las complejas características de este órgano para estudiarlo en profundidad”, explicó a los medios el alemán Juergen Knoblich, jefe del proyecto.
“Este planteamiento puede superar algunas de las limitaciones que encontramos cuando experimentamos con el cerebro de los animales, ya que no comparte las mismas peculiaridades del cerebro humano”, añadió el científico.
Estos microcerebros, que incluyen la corteza cerebral que cubre los dos hemisferios, están formados por diferentes tejidos dispuestos en capas, cuya organización guarda muchas semejanzas con la de un cerebro en sus etapas más tempranas de desarrollo.
Para demostrar la utilidad de este sistema celular, los científicos analizaron las diferentes enfermedades neurológicas que tienen lugar cuando el cerebro se encuentra en pleno desarrollo, como la microcefalia.
Este trastorno neurológico, que carece de un tratamiento para revertir sus síntomas, provoca que el tamaño de la cabeza de las personas afectadas sea considerablemente menor al que debería tener en relación con su edad y sexo.
A partir de células madre pluripotentes, el equipo de investigadores añadió al sistema inicial una serie de células procedentes de pacientes que padecían microcefalia para obtener un cerebro característico de una persona con esta enfermedad.
Los científicos encontraron así que en los cerebros con esta dolencia las células precursoras de las neuronas dejaban de proliferar demasiado pronto, un defecto que podría explicar algunas de las causas de la microcefalia.
“Este fenómeno no tiene lugar de la misma forma cuando experimentamos con ratones, ya que ningún animal presenta la misma expansión neuronal que el ser humano”, concluyó Knoblich.
Estos pequeños órganos artificiales no presentan las mismas funciones mentales que un cerebro humano corriente, si bien el grupo de científicos no descarta progresar en esa línea, así como profundizar en otro tipo de enfermedades neurológicas.

La microcirugía derribó los índices de morbimortalidad: Mauro Loyo Varela

En la actualidad, la microcirugía es parte cotidiana de la cirugía, “no creo que haya lugar donde no se utilice, porque ha ayudado a reducir de manera importante la morbimortalidad, que llegó a ser de 50 por ciento en algunos padecimientos. Hoy es de 1.7 por ciento”, afirmó Mauro Loyo Varela, quien recibirá el próximo 8 de septiembre el Premio Scoville, el más importante que otorga la Federación Mundial de Sociedades de Neurocirugía (WFNS, por sus siglas en inglés).

La entrega del premio se realizará en el 15 Congreso Mundial de la WFNS, que se celebrará en Seúl, Corea del Sur. Junto con el mexicano también será reconocido el italiano Giovanni Broggi.

Primer latinoamericano

Primer neurocirujano de América Latina que obtiene el premio, Loyo Varela es un especialista de prestigio internacional por el diseño y creación de 53 instrumentos quirúrgicos –es autor del término instrumentos maleables–, así como de tres técnicas quirúrgicas originales en neurocirugía: abordaje combinado supra-infra selar en un solo tiempo para tumores gigantes de la hipófisis; abordaje sublabial ampliado por vía sublabial para los tumores de base de cráneo o el seno cavernoso, y aplicación de técnicas neuroquirúrgicas con instrumentos maleables en la cirugía transesfenoidal de hipófisis.

“El Scoville premio más importante que pueda tener un neurocirujano durante su actuación y el más relevante que entrega la federación al arte y las ciencias por alguien que haya hecho algo durante su vida para mejorar la neurocirugía mundial, en favor de los pacientes y de los neurocirujanos”, dijo Loyo Varela, miembro de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC).

Loyo Varela comentó que “en la década de 1960 la neurocirugía comenzó a cambiar cuando se introdujeron técnicas microquirúrgicas, las cuales se volvieron rutinarias en Europa y Estados Unidos en esa misma década, lo que se alcanzó en México a finales de los años 70; en los 80 la práctica se generalizó. En la actualidad, las muertes por neurocirugías son menos que a consecuencia de cirugía de corazón o general”.

Evolución de la especialidad

Agregó que tanto la mejora de las técnicas de neurocirugía y la aparición de nueva y mejor instrumentación han ayudado a la evolución de la especialidad porque han permitido disminuir los tiempos quirúrgicos y las secuelas en los pacientes.

Explicó que empezó a diseñar los instrumentos en 1977 de forma rudimentaria cuando fue jefe de Servicios de Neurocirugía del Centro Médico del Seguro Social. “De ahí tuve que recorrer diferentes casas comerciales para que me permitieran trabajar y hacer los modelos experimentales; fue en Alemania donde la encontré. El primer grupo de instrumentos salió en 1982, y a partir de ese momento se comercializaron en todo el mundo. La patente ya se terminó, pero se mantiene su utilidad mundial”.

Mencionó que de las aportaciones que ha hecho a la ciencia, la que más satisfacciones le ha dado es justamente la creación de instrumentos quirúrgicos, pues lo considera una innovación que ahora se usa en la endoscopía. Hace 12 años creó una pinza flexible para aneurismas, y ahora trabaja en el diseño de un nuevo endoscopio.

Loyo Varela, quien fue secretario de Salud en Veracruz (1998 a 2004), dice que desde su época preuniversitaria le atrajo el estudio del cerebro, incluso su tesis de licenciatura en medicina fue sobre enfermedad cerebrovascular, lo que marcó su tendencia hacia la neurocirugía, campo del que pensó tenía que evolucionar, en el que había que trabajar para abatir la morbimortalidad y crear nuevas técnicas e instrumental, pues entendía que la neurocirugía tendría un futuro importante en el ramo de las especialidades médicas.

“Estudiar el cerebro fue y es un reto; los eventos cerebrales siguen siendo los mismos y nos seguimos manejando en las grandes estratificaciones de la neurología (enfermedades degenerativas, parasitarias, vasculares, tumorales, aneurismas, principalmente), pero aún se desconoce gran cantidad de las funciones del cerebro humano. Por ejemplo, desconocemos muchas cosas en siquiatría porque ocurren cambios bioquímicos que todavía no logramos encontrar en qué forman nos afectan”, concluyó.

GRAVE DENUNCIA DEL JEFE DE SERVICIO DE NEUROCIRUGÍA DEL HOSPITAL DE ALBACETE

La falta de pruebas diagnósticas de urgencia pone en riesgo la salud de los enfermos del Complejo Hospitalario Universitario de Albacete (CHUA). Así se lo ha hecho saber el Servicio de Neurocirugía a sus superiores, pero no ha obtenido respuesta, tal y como lo ha denunciado en una carta el propio jefe de este servicio, el doctor Vicente Calatayud.

En un comunicado a los medios ha denunciado que “ya se ha dado el caso de pacientes a los que se ha tenido que trasladar a centros concertados –con los riesgos y pérdida de tiempo que ello supone- porque el CHUA carecía en ese momento de resonancia magnética operativa”.

“Yo no quiero caer en el error de no denunciar algunas cosas que considero graves, por no decir muy graves. Soy responsable de uno de los servicios de Neurocirugía de Castilla La Mancha, en concreto, el primero, que comenzó a funcionar en esta comunidad en el año 1991, el del CHUA”, advierte.

Lamenta que “al igual que el resto del sistema sanitario, hemos sufrido recortes, no voy a entrar a juzgarlos, aunque podría hacerlo a tenor de los recortes que nuestros políticos realizan en sus personas, pero mis pacientes, creo, tienen derechos que hemos conseguido para ellos todos los facultativos y personal que trabaja en el CHUA y que a estas alturas no podemos renunciar a ellos”.

“Somos un hospital de tercer nivel según nos dicen nuestros gestores, pero a la hora de determinadas pruebas diagnósticas, dependemos de la franja horaria, es decir, si el gestor de turno la considera como algo urgente, entonces hay que enviar el paciente (que no usuario), a un centro concertado, debiendo movilizar una ambulancia, una enfermera, un médico…en fin, algo incomprensible para cualquiera que no sea uno de los muchos gestores que nos tocan en suerte”, apunta en su escrito.

Y añade que “lo grave y ahí es donde quiero llegar es que cuando denuncias los hechos delante de las personas teóricamente responsables, (directores médicos, subdirectores, jefes de hospital, supervisoras, director de recursos…) lo que obtienes es silencio, nadie parece tener capacidad de respuesta, el pequeño porque es pequeño y el grande precisamente porque es grande y quizás ni se entere. Pero cuando surgen los problemas ¿quién es el responsable?, y como para muestra vale un botón, les muestro la carta que he enviado a mis directores y que una vez más ha quedado sin respuesta”.

“¿Quién será el responsable si por falta de diagnóstico llegamos tarde y tratamos al paciente de forma equivocada, o con los múltiples traslados a centros concertados el paciente se deteriora?”, apunta.

“Señor consejero, yo seguro que no seré el responsable porque desde estas líneas se lo estoy haciendo saber y como muestra la carta a la dirección pidiendo explicaciones que no he recibido, confío que usted sea capaz de dar las órdenes oportunas para que me contesten”, concluye en la denuncia que ha remitido a los medios.