Neurocirujanos

Memoria de Rotación en Neurooncología – Sayoa Álvarez de Eulate Beramendi 0

Tumores gliales de bajo grado 
Hospital Gui de Chauliac
Montpellier, Francia.
Sayoa Álvarez de Eulate Beramendi
Servicio de Neurocirugía
Hospital Universitario Central de Asturias

Fundado en 1970, el Hospital Gui de Chauliac reúne en 7 plantas diferentes especialidades médicas y quirúrgicas relacionadas con la patología de cabeza y cuello (Anestesia y reanimación, anatomía patológica, cirugía maxilofacial, medicina nuclear,neurocirugía, neurología, neurorradiología, pediatría, enfermedades infecciosas, oncología, oftalmología otorrinolaringología…).

Se encuentra asociado a la Facultad de Medicina, una de las más antiguas en actividad del mundo. El hospital abarca una población aproximada de quinientas mil personas, aunque el volumen de pacientes con tumores gliales de bajo grado es mayor al esperado, ya que el Profesor Duffau es referente mundial para la neurooncología funcional.

El servicio de Neurocirugía está dirigido por el Profesor Hugues Duffau y cuenta con una unidad de neurocirugía vascular y base de cráneo, una unidad de neurocirugía pediátrica y funcional, una unidad de raquis y una unidad oncológica. Cada unidad es independiente y tiene varios quirófanos a la semana. Poseen una planta de hospitalización y una unidad de cuidados postoperatorios con unas 12 camas. La unidad de Oncología está formada por el Prof. Duffau y el Dr. Bauchet y tiene unos tres quirófanos de gliomas de bajo grado a la semana y dos días de consulta.

EL PROFESOR DUFFAU
El Profesor Duffau hizo la residencia en el Hospital de Salpetriêre en Paris, donde desarrolló su interés clínico e investigador en el tratamiento quirúrgico de los tumores cerebrales. Hace nueve años se convirtió en Profesor y Jefe de servicio del departamento de Neurocirugía del Hospital Gui de Chauliac, en Montpellier. Además, lidera un equipo de investigación sobre plasticidad del sistema nervioso central,
células madre y tumores gliales en el Instituto de Neurociencias de Montpellier. Tiene una gran experiencia en el tratamiento de gliomas, especialmente de bajo grado, que ha publicado en numerosas revistas, libros y comunicaciones en países de todo el mundo. Las aportaciones del Profesor Duffau al tratamiento de los tumores gliales de bajo grado ediante mapeo intraoperatorio han supuesto una revolución, y por ello le han otorgado varios premios como la medalla Herbert Olivecrona en 2010 o el Gran premio de Cancelorogía de la Academia Nacional Francesa de Cirugía en 2013.


UN DIA DE LA ROTACION
Mi rotación en el Servicio de Neurocirugía del Hospital Gui de Chauliac tuvo lugar desde el 18 de Febrero al 15 de Mayo de 2013. Todos los días, a las ocho menos cuarto de la mañana, nos reuníamos junto con las enfermeras de la planta para comentar y solucionar posibles problemas de los/as pacientes ingresados a cargo del Prof. Duffau. A las ocho acudíamos al quirófano donde el paciente ya estaba colocado en posición lateral y el servicio de anestesia comenzaba a dormirlo con la colocación de una mascarilla laríngea. Tras un cuidadoso lavado de cuero cabelludo con betadine® se realizaba la craneotomía,hasta la apertura dural, donde se procedía a despertar al paciente. Se delimitaba el tumor mediante control ecográfico y comenzaba el trabajo de los neuropsicólogos con el paciente. El mapeo intraoperatorio permitía marcar las zonas elocuentes, y poder resecar grandes volúmenes tumorales preservando la funcionalidad. Una vez que se había resecado los bordes del tumor en contacto con las áreas elocuentes el paciente era anestesiado de nuevo para proceder a la resección del resto de tumor y el cierre.
Por la tarde valorábamos la evolución del paciente en la sala de reanimación, y más tarde en la sala de cuidados intensivos.
Al final de la tarde, el paciente de la cirugía del día siguiente ya había ingresado, hecho la valoración por el servicio de anestesia, de neuropsicología y una nueva RM, que estudiábamos y discutíamos, planificando la cirugía.
Durante dos días a la semana pasábamos consulta valorando las revisiones y primeras consultas, objetivando volumétricamente la evolución de la enfermedad.
Todas las semanas había una reunión del Comité de oncología donde se comentaban los casos más complicados con anatomopatólogos, oncólogos y radiólogos para poder continuar con el tratamiento en estos pacientes, que incluso quince años después del diagnóstico tumoral continúan formando parte de la agenda de la consulta.

Durante mi estancia, he podido ampliar mis conocimientos sobre anatomía, fisiología y cirugía, así como la mentalidad necesaria en el tratamiento de estos tumores. El paciente ha de formar parte del equipo y por tanto conocer la enfermedad. También se ha de dejar atrás la inercia de localizar el tumor para resecarlo. En primer lugar se ha de ver el cerebro, localizando las zonas elocuentes y resecar toda la zona que no lo sea, lo que permitirá evolucionar hacia una cirugía supratotal que consigue, y así lo he podido ver en esta rotación, alargar claramente la supervivencia de los pacientes manteniendo la calidad de vida. Sin
embargo, los buenos resultados en el tratamiento de estos tumores son fruto del correcto engranaje de un amplio equipo multidisciplinar: neuropsicólogos, anestesistas, radiólogos, oncólogos médicos y radioterápicos, anatomopatólogos y neurocirujanos, además de todo un equipo de enfermeros/as y auxiliares.
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El Prof. Duffau también apoya el desarrollo de la ciencia e investigación sin dejar de lado las operaciones quirúrgicas. Formando parte de su servicio he tenido la oportunidad de realizar un trabajo sobre la diseminación de tumores gliales de bajo grado a través del líquido cefalorraquídeo, con el objetivo de presentarlo como publicación científica.

Esta estancia me ha permitido desarrollar mis conocimientos previos, aprender otros nuevos y nuevas filosofías en el tratamiento de los tumores gliales de bajo grado. Además he comprendido que para mejorar la evolución de esta patología se necesita la colaboración de un gran equipo, comenzando por el paciente. 

Jubilación forzosa del neurocirujano José García Cosamalón 0

La jubilación forzosa del neurocirujano José García Cosamalón, con 66 años, ha movilizado a pacientes y sociedades científicas de Neurocirugía nacionales, internacionales y de Castilla y León, que han enviado cartas al consejero de Sanidad y al gerente del Hospital en protesta por la decisión y lamentar el perjuicio para las investigaciones en marcha y para el servicio en León.

«El servicio de Neurocirugía se siente agraviado por este recorte. No es que me hayan jubilado forzosamente es que se suprime un neurocirujano». El neurocirujano José García Cosamalón, con cuarenta años de trayectoria profesional y reconocimientos nacionales e internacionales, espera la respuesta de la Junta al escrito de impugnación de su jubilación. Cosamalón dice no reclamar nada para él y advierte de los riesgos que corre la asistencia por el aumento de las listas de espera.

—¿Por qué cree que le han jubilado?

—Eso me gustaría saber. En los últimos 13 años en los que he sido responsable, el servicio de Neurocirugía ha tenido una actividad impecable asistencial, docente y de investigación. Su actividad ha crecido en diez años y se ha visto reflejada en la contratación de tres neurocirujanos, el último hace un año. De cinco intervenciones a la semana hemos pasado a nueve. Hacemos 700 al año y vemos una media de 2.500 pacientes en consulta.

—Usted pidió la prolongación en el servicio….

—Uno de los requisitos para que te mantuvieran después de los 65 años es que en tu servicio no sobrara gente. El otro es que estuviéramos inmersos en investigación. (Muestra toda la documentación). Aquí es donde le digo al gerente que estoy en desacuerdo con la medida, que se va a amortizar una plaza y que no está justificado porque se va a reducir la actividad y la lista de espera se va a incrementar. No hay sensibilidad con los enfermos. Se han suprimido las peonadas. Por 70 euros estábamos toda la tarde, eso se hace por amor a la profesión, no por dinero. Se han recortado las guardias presenciales del especialista, que ahora se cubren con un residente y el especialista está en segunda llamada. Y si va a operar por la noche al otro día tiene que ir a trabajar porque no tiene derecho a librar porque no está de guardia física, sino localizada. Se está penalizando a un servicio con un trabajo muy sacrificado. El gerente debería haberse asesorado antes. Va a haber una reclamación de la Sociedad Española de Neurocirugía ante el consejero. A mí me avisaron con un mes de antelación de que me jubilaban ¿cree que los pacientes se merecen esa indiferencia?. Por mi parte es involuntaria y la administración tampoco los ha llamado.

—¿Usted ha hablado ya con sus pacientes?

—He tenido que llamarles yo. Son años de fidelidad.

—¿Cuántos pacientes tenía en su consulta?

—300 pacientes hasta julio y veinte intervenciones. Yo no reclamo como doctor Cosamalón, sino por cómo se han hecho las cosas en la administración.

—¿Cuantos cirujanos tiene ahora el servicio?

—Siete, pero, con el de guardia incluido, debería tener nueve. En el quirófano estás siete horas de promedio en cada operación.

—¿Usted nunca pensó en jubilarse antes de los 70?

—Yo estaría encantado de jubilarme si no tuviera proyectos en marcha. En el servicio no sobra ningún cirujano. Nuestros pacientes son complejos, con patologías graves que a mayor espera más riesgo de que se descompensen con desenlaces fatales. El servicio opera tumores cerebrales, malformaciones vasculares que pueden sangrar, como aneurismas… En esta situación nosotros somos corresponsables con la administración de dar explicaciones de por qué no se operan a estos pacientes con la debida premura que exigen sus caso. Los servicios de Neurocirugía, como Cirugía Cardíaca, son caros, necesitan inversión y recursos humanos, pero hay que asumir que es así si queremos mantener la calidad.

—La Junta ha dicho que sustituirá a 6 de cada diez médicos jubilados ¿no se va a contratar a nadie en el servicio?

—Ahí está el problema. Si el objetivo de amortizar la plaza es económico, como me dijo el gerente, evidentemente no se contratará a nadie porque si no se produciría una contradicción. ¿Por qué a mí me da de baja y contrata a otro?. ¿qué tiene contra mí si me está despidiendo con una carta en la que me echa todas las flores del mundo?

—¿Usted considera que el gerente lo está despidiendo?

—No digo eso, pero se diría que me está despidiendo si mis compañeros que se han quedado protestan por lo que ha pasado. Si contratan a uno nuevo yo podría decir que me han despedido, pero no pienso hacerlo.

—¿Qué proyectos quedan paralizados ahora mismo con su jubilación?

—Desde hace cuatro años seguimos una línea de investigación con la Universidad de Oviedo, con el catedrático José A. Vega, sobre la degeneración del disco intervertebral y el dolor lumbar. Se hace con fondos privados. El doctor Vega , que es leonés y por eso nos ayuda, es uno de los mejores investigadores de receptores nerviosos periféricos. Hemos promovido la investigación en el disco.

— ¿Cuánto tiempo queda para que acabe la investigación?

—Se está haciendo en Oviedo con fondos privados de ellos y con fondos de la Fundación Leonesa Proneurociencias que he creado en León. La idea es que todos estos trabajos se puedan hacer en la unidad de investigación del Hospital de León, una unidad que ahora es deficiente. La Fundación está financiando la formación de una bióloga en la Universidad de Oviedo para que pueda seguir la investigación en el Hospital.

—¿En qué lugar queda la Fundación con su jubilación?

—Entre sus objetivos está apoyar los proyectos de docencia e investigación en el Hospital. Por eso es un contrasentido que yo esté fuera y desde fuera tenga que buscar fondos para el Hospital. Los cursos de microcirugía que organizo dos veces al año están auspiciados por la Sociedad Española de Neurocirugía y la Sociedad Internacional de Neurocirugía. Hemos formado a más de 300 alumnos de toda España. Ahora me deniegan la prórroga sin tener en cuenta que todo puede quedar paralizado. Hasta hace dos años, el Hospital los financiaba con 5.000 euros pero ahora no daba nada. ¿cuál es mi misión ahora? Buscar fondos para dárselos al Hospital, un centro que me está dando la espalda.

—¿Usted desde fuera va a seguir con la Fundación?

—¿Qué me queda?. Tengo que ser coherente, no como el gerente, que pensará que soy buena persona y aunque me vaya les voy a echar una mano. El gerente me está demostrando que no está capacitado para conocer los servicios porque todas estas situaciones son lamentables.

—¿Qué significa para usted profesionalmente?

—Estoy muy agradecido al Hospital porque me he realizado como profesional y he tenido la suerte de tener un equipo fantástico que me ha facilitado mucho la labor. Me siento satisfecho con todo lo que he logrado, pero entiendo que cuando una persona tiene todos esos proyectos en marcha, todas esas iniciativas deben ser apoyadas por la administración. Otra cosa es que yo acepte la jubilación, pero cuando argumento que tengo proyectos, que son para el Hospital, no para mí, son para mantener el prestigio del Hospital, en ese sentido me siento frustrado porque no encuentro apoyo.

—¿Usted no puede seguir con esos proyectos fuera del Hospital?

—Tendré que hacerlo con un convenio entre la Fundación y el Hospital, pero no es normal. Para la investigación que estamos poniendo en marcha necesitamos biólogos y bioquímicos para estudiar el dolor lumbar y la degeneración del disco. Esas personas tendrían que trabajar ahí para desarrollar los proyectos. Hemos mandado un proyecto a la Junta para estudiar cómo repercute la inflación en el dolor. Esa investigación la tiene que hacer el mundo de la bioquímica. En eso hay que invertir.

—Usted ha contratado a un abogado ¿ha presentado ya la demanda?

—Estamos esperando a que la Junta conteste a la impugnación. Si a mí me hubiera dicho que iba a prescindir de un cirujano en el servicio yo hubiera dimitido, no lo admitiría. ¿pero por qué? ¿desde cuándo?. Este servicio es muy serio, con patologías muy graves. Aquí no han metido la tijera, han metido la cizalla. No estoy de acuerdo con lo que se ha hecho. En el servicio no sobra ningún neurocirujano.

La Sociedad Andaluza de Neurocirugía revisa los últimos avances en el tratamiento de la hidrocefalia 0

Alrededor de 60 especialistas se han reunido entre este jueves y este sábado en Córdoba en el marco del XXIX congreso de la Sociedad Andaluza de Neurocirugía, en el que han abordado los últimos avances que se han incorporado en los dispositivos implantables que se usan para tratar la hidrocefalia.

En concreto, según ha informado en una nota la Delegación del Gobierno de la Junta en Córdoba, los participantes en esta reunión se han centrado en analizar “en profundidad” los dispositivos que se implantan en los pacientes de esta patología con la finalidad de corregir este problema.

Para ello, cuatro ingenieros procedentes de Europa y Norteamérica han explicado a los especialistas que han asistido al congreso el manejo y funcionamiento de los nuevos sistemas que se emplean en la cirugía de la hidrocefalia.

El director de la Unidad de Gestión Clínica de Neurocirugía y Neurofisiología del Hospital Reina Sofía, Jesús Adolfo Lozano, ha explicado que el método más común para llevar a cabo este tipo de intervención es “la implantación de un sistema de derivación del líquidocefalorraquídeo desde el cerebro hasta el corazón o el abdomen, donde se reabsorbe y se elimina con la orina”.

No obstante, el doctor Lozano ha apuntado que otro sistema que también se usa, aunque con menos frecuencia, es la neuroendoscopia, que permite llegar al cerebro a través de un endoscopio que logra realizar una apertura por la que se expulsa el líquido y se recupera la circulación con normalidad.

Los profesionales de la Unidad de Gestión Clínica de Neurocirugía y Neurofisiología del Hospital Reina Sofía intervienen cada año a alrededor de un centenar de pacientes, entre niños y adultos.

De igual modo, los asistentes al congreso han presentado más de una veintena de comunicaciones orales en las que se han abordado los distintos tipos de hidrocefalia y los nuevos dispositivos para tratarlas, entre los que destacan especialmente las válvulas programables, que se acomodan a la presión craneal que precisa el paciente.

Plaza de jefe del Servicio de Neurocirugía en el Hospital General Universitario de Alicante 0

El régimen jurídico de la plaza objeto de la convocatoria es el establecido en el Estatuto marco del personal estatutario de los servicios  de salud, aprobado por Ley 55/2003, de 16 de diciembre.

Solo pueden participar en esta convocatoria los facultativos con nombramiento de personal estatutario fijo que ostente plaza en la especialidad a la que se concurse en las instituciones sanitarias de la Seguridad Social, así como los facultativos con nombramiento de funcionario de carrera, o laboral fijo, que presten servicios en hospitales de titularidad pública con programa acreditado para la docencia por la comisión nacional de la correspondiente especialidad.

Resolución-PDF

Falleció Manuel López-Escobar Fernández 0

manuellopezescobarfernandezEl médico segoviano y especialista en neurocirugía, Manuel López-Escobar Fernández, falleció el 5 de abril en Cádiz a la edad de 75 años, según han informado fuentes de la familia.

López-Escobar Fernández nació en Segovia en diciembre de 1937.

Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Valladolid, accedió a la especialidad en Neurología y en Neurocirugía, por la misma universidad.

Tras trabajar como especialista en el Hospital General de Asturias, López-Escobar Fernández, se marchó a Cádiz, donde obtuvo el doctorado en Medicina y asumió la jefatura del servicio de Neurocirugía del Hospital ‘Puerta del Mar”.

Profesor titular de la Universidad de Cadiz, obtuvo la Medalla Naval, con distintivo blanco, por asistencia a pacientes de la Marina de Guerra Española. También fue presidente de la Sociedad Andaluza de Neurocirugía.

El neurocirujano segoviano también fue autor de numerosos libros e investigaciones médicas, y de las novelas “Burbujas agridulces” y “Pleamares Carmesí”.