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Cada vez se está más cerca de que dos cerebros puedan comunicarse entre sí sin necesidad de articular palabra

En el penúltimo paso hacia lo más parecido a la telepatía, un grupo de investigadores estadounidenses ha conseguido que una decena de personas conectaran sus mentes para echar una serie de partidas en un juego de adivinanzas.

Andrea Stocco y Rajesh Rao, neurocientífico el primero e ingeniero informático el segundo, llevan años investigando la comunicación mental a distancia en la Universidad de Washington. ¿Qué puede salir de la colaboración entre un profesor de neurociencia y un experto en computación? Pues un interfaz cerebro-máquina (BCI, por sus siglas en inglés): un sistema que capta las ondas cerebrales, las traduce a código binario y las envía por la red hasta otro cerebro, donde, en un proceso inverso, la información se convierte al código neuronal.

Primero lo experimentaron con ellos mismos. En 2013, Rao tuvo que pensar en pulsar el ratón de un ordenador. Llevaba en su cabeza un gorro de un sistema de electroencefalografía (EEG) que recogía la actividad eléctrica de su cerebro. El BCI había sido entrenado para detectar las ondas relacionadas con ese deseo de pulsar, un deseo que, convertido en bits, llegó por internet hasta Stocco, ubicado en otro edificio de la universidad a más de un kilómetro de distancia. Sobre su cabeza había esta vez una máquina de estimulación magnética transcraneal (EMT).

Un interfaz cerebro-máquina capta las ondas cerebrales de un sujeto y envía la información a otro cerebro

Con forma de ensaimada, este aparato emite una serie de pulsos electromagnéticos que, a una frecuencia determinada y sobre las zonas del cerebro relacionadas con las actividades motoras de la mano, obró el milagro: Stocco presionó el botón del ratón. Al año siguiente, repitieron su experimento, pero esta vez con dos voluntarios. Aquí se trataba de jugar a salvar la ciudad de un ataque enemigo. Uno tenía en su pantalla el escenario del combate y veía venir los misiles enemigos. El otro no podía ver la escena, pero tenía el disparador bajo su dedo. Como en el primer experimento, el BCI consiguió que cuando el primero pensaba en disparar, el segundo lo hacía.

A pesar del éxito de ambos experimentos, es evidente su gran limitación. Más que comunicación entre dos cerebros, se trataba de una zombificación de uno por el otro, era una comunicación inconsciente. El pensamiento de un participante era convertido en órdenes para activar el córtex motor del otro, sin que interviniera la parte ejecutiva de su cerebro.

“En general, los humanos codificamos la información de manera similar pero no idéntica”, dice Stocco. “Otros investigadores ya han demostrado que, por ejemplo, los patrones de actividad cerebral que muestra mi cerebro cuando pienso en un martillo son muy similares a los patrones que muestra el tuyo cuando piensa en la palabra martillo”, añade. Sin embargo, reconoce que la correlación no siempre es perfecta. “Cada cerebro es diferente y cuanto más abstracto y complejo es el concepto, más diferentes tienden a ser sus patrones. Así, los comandos motores simples son muy similares en todos los cerebros, pero los conceptos son mucho más individualizados”, comenta.

Otra limitación de sus primeras investigaciones era la exigua cantidad de información transmitida entre los cerebros, apenas una orden de pulsar el ratón. Además, en los dos experimentos solo habían participado un total de cuatro personas. Por eso, a la tercera, rediseñaron el experimento para hacerlo con más información, más participantes y, sobre todo, con un grado mayor de consciencia.

Para eso recurrieron al juego de las 20 preguntas. De origen estadounidense, recuerda un poco al veo veo, ¿qué ves? de los niños. Aquí, el preguntado piensa en una cosa y, por medio de una secuencia de preguntas que van acotando las posibilidades, el que pregunta tiene que adivinarla. Por su estímulo del pensamiento deductivo, se usa con frecuencia en la inteligencia artificial. Stocco, Rao y un grupo de colegas lo han usado para demostrar que dos cerebros se pueden comunicar a distancia, realizando una tarea entre ambos y hacerla de forma consciente.

Reclutaron a 10 personas de las que solo dos se conocían entre ellas. Las repartieron en dos grupos, los preguntados y los que preguntan, y tuvieron que jugar una serie de rondas. Si el primero pensaba en un perro, el segundo debía de llegar hasta él con tres preguntas como si es un animal, es un mamífero o es una mascota. Cada pregunta aparecía en la pantalla de ambos, pero el que tenía que responder debía hacerlo mirando a un extremo de la pantalla, donde había una luz para el sí, o al otro extremo, para el no. La respuesta era recogida por el electroencefalograma y enviada al edificio donde se encontraba el segundo participante. Allí, la estimulación magnética transcraneal activaba el córtex visual de su cerebro generando una especie de destello solo en caso de respuesta afirmativa.

Al final del experimento, el número de juegos donde el que preguntaba acertó lo que el otro pensaba fue del 72% de media entre las cinco parejas, aunque hubo dos de ellas que lograron casi un pleno. Los propios investigadores reconocen que en una situación real, con comunicación oral, los jugadores habrían acertado el 100% de las veces. Pero ellos piensan en otros escenarios. Allí donde al menos una de las personas no pueda hablar o comunicarse gestualmente. También reconocen que la comunicación no es del todo bidireccional y que habrá que avanzar mucho para la transferencia de pensamiento complejo.

“El mayor obstáculo es la tecnología de estimulación”, asegura Stocco y añade: “Sabemos mucho sobre cómo descodificar la información del cerebro, incluso información compleja, pero menos de cómo reproducirla en otro cerebro. Estamos explorando muchas tecnologías para mejorar en esto , pero aún queda mucho por hacer

Update: Chronic subdural hematoma

Chronic subdural hematoma

J.Sales-Llopis

Neurosurgery Department, University General Hospital of Alicante, Foundation for the Promotion of Health and Biomedical Research in the Valencian Region (FISABIO), Alicante, Spain

Chronic subdural hematoma (CSDH) is an encapsulated collection of old blood, mostly or totally liquefied and located between the dura mater and the arachnoid mater.

Chronic subdural hematomas are arbitrarily defined as those hematomas presenting 21 days or more after injury. These numbers are not absolute, and a more accurate classification of a subdural hematoma usually is based on imaging characteristics.

History

It was first described by Virchow, in 1857, as “an internal hemorrhagic pachymeningitis”. Later, in 1914, Trotter launched the theory of traumatic brain injury and the consecutive lesion of the “bridging veins”, as being the cause of what he called “hemorrhagic subdural cyst”.

Epidemiology

Chronic subdural hematoma (cSDH) is a common neurosurgical disease.

The incidence of chronic subdural hematomas is estimated at 1,7-18/ 100.000 inhabitants of the entire population and it raises to 58/ 100.000 inhabitants in the group of patients over 65 years old. The medium age of patients with chronic subdural haematoma is of 63 years old. Due to the fact that the population continues to get old, it is expected that in 2030, its incidence will double 1) 2) 3) 4).

During the seven year period 1967-1973 a total of 64 residents of the City of Helsinki were diangosed as having chronic subdural haematomas. Forty of the patients were diagnosed during life at the Departments of Neurology and Neurosurgery, University of Helsinki, and treated surgically. Twenty four were diagnosed at autopsy at the Department of Forensic Medicine, University of Helsinki, at which the autopsies in virtually all cases of subdural haematoma in Helsinki are performed. The total of 64 cases gives an incidence of 1.72/100,000/year in the average population, the incidence increasing steeply with advancing age up to 7.35/100,000/year in the age groups 70-79 years 5).

In this a study, using data of the Miyagi Traumatic Head Injury Registry Project.

From January 2005 to December 2007, 1,445 patients with CSDH were registered in the project (M:F=1,021:424, mean age 71.2±12.8 y.o.). Using these patient’s records, the incidence of CSDH was investigated, as well as causes of head injury, severity, and outcome.

The overall incidence of CSDH was 20.6/100,000/year, with 76.5 in the age group of 70-79 y.o. and 127.1 in the over 80 y.o. group. Ground level fall was the most frequent cause of trauma in the elderly, in contrast to traffic accident, which was the most frequent cause in the younger generation. Compared to the younger generation, neurological condition was severer in the elderly at the time of admission, and the outcome was poorer at the time of discharge.

Compared to previous reports, this study demonstrates a marked increase in the incidence of CSDH. Not only population aging but also current medical trends (such as increases of the elderly patients who receive hemodialysis, anticoagulant, and/or antiplatelet therapy) may influence the increase of CSDH incidence 6).

A steady increase in the incidence of CSDH has been also observed in developing countries due to the rise in life expectancy 7).

CSDHs occurred more frequently on the left side. The anatomical asymmetry of the cranium influences the left predilection of CSDH 8).

Etiology

Usually, this collection has a traumatic etiology.

Traumatic

Chronic subdural hematomas mainly occur amongst elderly people and usually develop after minor head injuries.

Non traumatic

In younger patients, subdural collections may be related to hypertension, coagulopathies, vascular abnormalities, and substance abuse.

A retrospective review of 239 patients undergoing surgery for CSDH over a period of six years (2006-2011). The majority of patients (63%) in the non-trauma group were receiving anticoagulants and/or antiplatelet agent therapy prior to CSDH presentation, compared to 42% in the trauma group. 9).

see Chronic subdural hematoma and anticoagulant therapy

see Chronic subdural hematoma and cerebral hypotension

Types

Pathogenesis

Chronic subdural hematoma (CSDH) is considered to be an angiogenic disease.

see Vascular Endothelial Growth Factor in chronic subdural hematoma.

Studies have suggested that local anticoagulation and inflammatory changes may be important in its pathogenesis. Most studies have used a basic bivariate statistical analysis to assess complex immunological responses in patients with this disorder, hence a more sophisticated multivariate statistical approach might be warranted.

Thirteen assigned pro-inflammatory (TNF-α, IL-1β, IL-2, IL-2R, IL-6, IL-7, IL-12, IL-15, IL-17, CCL2, CXCL8, CXCL9 and CXCL10) and five assigned anti-inflammatory (IL-1RA, IL-4, IL-5, IL-10 and IL-13) cytokines from blood and hematoma fluid samples were examined. Exploratory factor analysis indicated two major underlying immunological processes expressed by the cytokines in both blood and hematoma fluid, but with a different pattern and particularly regarding the cytokines IL-13, IL-6, IL-4 and TNF-α. Scores from confirmatory factor analysis models exhibited a higher correlation between pro- and anti-inflammatory activities in blood (r  = 0.98) than in hematoma fluid samples (r  = 0.92). However, correlations of inflammatory processes between blood and hematoma fluid samples were lower and non-significant.

Three major mitogen activated protein kinase (MAPK) cascade transmitters in the outer membrane of CSDH was assessed. Eleven patients whose outer membrane and CSDH fluid were successfully obtained during trepanation surgery were included in a study. Expression of extracellular signal regulated kinase (ERK), phosphorylated (p)-ERK, p38, p-p38, c-Jun N-terminal kinase (JNK), p-JNK, and actin was examined by western blotting and immunostaining. Aoyama et al. examined whether CSDH fluid could activate MAPKs in cultured endothelial cells or fibroblasts in vitro. Western blot analysis showed that p-ERK was present in all samples, while p-p38 and p-JNK were detected, but not in all cases. Immunostaining showed that all three p-MAPKs were expressed in vascular endothelium. However, only p-ERK was expressed in fibroblasts. Expression of p-extracellular signal-regulated kinase kinase (MEK) and p-ERK in endothelial cells and fibroblasts was significantly induced immediately after treatment with CSDH fluid, while p-p38 and p-JNK expression was significantly induced in endothelial cells 60 min after treatment, but not in fibroblasts. Activation of MEK was significantly inhibited by treatment with antibodies directed against interleukin-6 and vascular endothelial growth factor in endothelial cells, but not in fibroblasts. Inflammatory cytokines and growth factors in CSDH fluids might activate major MAPKs in endothelial cells, which might be associated with neovascularization in the outer membrane of CSDH. These MAPK pathways could become novel targets for treatment of CSDHs 10).

Neuropathology

It is delimited by an outer and inner membrane. In between are bloodplasmacerebrospinal fluid, membranes, and a mixture of inflammatory angiogenic fibrinolytic and coagulation factors. These factors maintain a self-perpetuating cycle of bleeding, lysis, and growing of neo-membranes and neo-capillaries 11).

Clinical Features

Patients with unilateral chronic subdural hematoma had more frequent occurrence of hemiparesis than the patients with bilateral chronic subdural hematoma. It took the left-sided chronic subdural hematomas less time (about 200 hours earlier) than the right-sided ones to present its symptoms although the average hematoma diameter value was almost the same.

The site and the form of intracranial lesion-chronic subdural hematoma could have a great influence on neurological and functional condition in a patient. Although the length of time required for making diagnosis as well as clinical symptoms greatly differ and the latter are not always so clear, physicians should maintain a high level of suspicion for this disease and thus contribute to prompt diagnosis and better clinical outcome of patients12).

Scales

Diagnosis

Its clinical symptomatology often debuting with memory and attention disorders, so that the patient is usually referred to psychiatrists or neurologists, only a paraclinical investigation (CT scan or MRI) being able to establish the diagnosis. Even the appearance of the lateral signs is subjected to many diagnosis confusions because patients deny the existence of a trauma in over 50% of the cases 13).

CT

The routine use of Head computed tomography in most emergency facilities has made the diagnosis of these lesions commonplace 14).

Density of the chronic subdural hematoma (cSDH) is variable. It often appears to be mixed density. Multiple densities of cSDH may result from multiple episodes of trauma, usually in the aged. It is hard to remember all the trivial traumas for the patients with the mixed density cSDHs. .

The cSDHs can be classified into four groups; hypodensity, homogeneous isodensity, layered type, and mixed type on the basis of CT scans 15).

CT-scan is able to provide the diagnosis of chronic subdural hematoma in more than 90% of the cases. It usually shows a peri-cerebral fluid collection along the convexity, with a convex outer border, and an irregular concave inner border. The density of the collection depends on the age of the hematoma. The main difficulties, in term of diagnosis, result from bilateral isodense chronic subdural hematoma, and differential diagnosis between hematoma, hygroma, and empyema. Some rare localisations can sometimes be seen (posterior fossa, skull base…). A double density with a sedimentation level, or heterogeneity of the hematoma, can sometimes be seen too. Chronic subdural hematoma is demonstrated by MRI in almost 100% of the cases. The intensity of the collection, in T1 and T2 sequences, depends on the age of the hematoma 16).

MRI

The MRI examination better shows the location of the chronic subdural haematoma and evidences its dimensions much clearer together with the mass effect of the adjacent structures. Moreover, it is more useful in cases of bilateral and isodense chronic subdural hematomas. The MRI examination is superior to the CT examination as far as the membranes dimensions of the chronic subdural haematoma and the presence of the septa inside the haematoma are concerned, in these conditions the surgical approach could be modified.

Based on MRI, CSDHs can be classified into five types on both T(1)- and T(2)-weighted images: low, high, and mixed intensity, isointensity, and layered.[3] Usually, CSDHs are hyperintense on both T1- and T2-weighted MRI (the T1 values of CSDHs are significantly shorter than gray matter values and significantly longer than white matter values and the T2 values are significantly longer than both gray matter and white matter values)17) 18).

However, it can be iso- or hypointense on T1-weighted images in some cases 19) Even though MRI has advantages, CT remains the procedure of choice in the acute setting because of shorter examination time, which is important in acutely ill patients, reliability in identifying other lesions 20).

Differential diagnosis

Chronic subdural hematoma may have a presentation similar to that of Parkinson disease 21) 22).

Chronic subdural hematoma (CSDH) is a disease of the meninges and is to be distinguished from hygroma and subdural empyema.

Management

Routine post-operative CT brain for burr hole drainage of CSDH may be unnecessary in view of the good predictive value of pre-operative volume, and also because it is not predictive of the clinical outcome 23).

Treatment

Surgery

Glucocorticoids

Since glucocorticoids have been used for treatment of cSDH in 1962 their role is still discussed controversially in lack of evident data. On the basis of the ascertained inflammation cycle in cSDH dexamethasone will be an ideal substance for a short lasting, concomitant treatment protocol.

A study is designed as a double-blind randomized placebo-controlled trial 820 patients who are operated for cSDH and from the age of 25 years are included after obtaining informed consent. They are randomized for administration of dexamethasone (16-16-12-12-8-4 mg/d) or placebo (maltodextrin) during the first 48 hours after surgery. The type I error is 5% and the type II error is 20%. The primary endpoint is the reoperation within 12 weeks postoperative.

This study tests whether dexamethasone administered over 6 days is a safe and potent agent in relapse prevention for evacuated cSDH 24).

Routine postoperative CT

Scheduled postoperative cranial imaging with indwelling drains was not shown to be beneficial and misses information of intracranial damage inflicted by removal of drains. Brokinkel et al recommend CT-scanning after drainage removal 25).

Prognosis

Chronic subdural hematoma (CSDH) is one of the most common clinical entities in daily neurosurgical practice which carries a most favorable prognosis. However, because of the advanced age and medical problems of patients, surgical therapy is frequently associated with various complications.

Complications

Failure of the brain to re-expand, pneumocephalus, incomplete evacuation, and recurrence of the fluid collection.

A wide variation in postoperative drainage volumes is observed during treatment of chronic subdural hematoma (CSDH) with twist-drill or burr-hole craniostomy and closed-system drainage.

The postoperative drainage volumes varied greatly because of differences in the outer membrane permeability of CSDH, and such variation seems to be related to the findings on the CT scans obtained preoperatively. Patients with CSDH in whom there is less postoperative drainage than expected should be carefully observed, with special attention paid to the possibility of recurrence 26).

Failure of postoperative cerebral reexpansion

Patients with high subdural pressure showed the most rapid brain expansion and clinical improvement during the first 2 days. Nevertheless, a computerized tomography (CT) scan performed on the 10th day after surgery demonstrated persisting subdural fluid in 78% of cases. After 40 days, the CT scan was normal in 27 of the 32 patients. There was no mortality and no significant morbidity. A study suggests that well developed subdural neomembranes are the crucial factors for cerebral reexpansion, a phenomenon that takes at least 10 to 20 days. However, blood vessel dysfunction and impairment of cerebral blood flow may participate in delay of brain reexpansion. It may be argued that additional surgical procedures, such as repeated tapping of the subdural fluid, craniotomy, and membranectomy or even craniectomy, should not be evaluated earlier than 20 days after the initial surgical procedure unless the patient has deteriorated markedly 27).

Recurrence

Postoperative pneumocephalus

Remote cerebellar hemorrhage (RCH)

Is a very rare complication of supratentorial surgery, with a reported incidence of 0,08% 28).

RCH after burr hole trephinations for CSDH is even rarer, with an incidence of 0,14% 29)30).

The precise mechanism of cerebellar hemorrhage following supratentorial burr hole drainage of CSDH is uncertain, but is suspected to be multifactorial. Firstly, a history of previous hypertension and transient hypertensive peaks during the recovery period have been considered to be important factors 31) 32).

This idea is based on the fact that arterial hypertension is the most common cause of spontaneous cerebellar hemorrhage. However, only two out of nine patients (22%), reported in the literature, had a history of hypertension and in one out of them the preoperative blood pressure was consistently normal with antihypertensive drugs. Moreover all patients had perioperative normal blood pressure and only in two cases an elevation of blood pressure was reported postoperatively 33).

Another major cause of spontaneous cerebellar hemorrhages is disturbed blood coagulation, which has been considered as well to be a relevant predisposing factor for postoperative cerebellar hemorrhages 34).

Another proposed mechanism for the development of RCH is that expansion of CSF spaces after surgical removal of CSDH increases mobility of the intracranial structures. Moreover, CSF overdrainage may lead to a downward displacement of the cerebellum. These above mentioned mechanisms may cause stretching and possible tearing of the superior vermian veins leading to RCH.

Furthermore, continuous CSF drainage, intraoperatively as well as postoperatively, could even increase the transtentorial pressure gradient leading to rupture of the small supracerebellar veins and capillary bed with venous bleeding as a consequence1. A massive air reflux into the cranial cavity through the drainage tube may pose an additional risk 35).

Epidural hematoma

After chronic subdural hematoma evacuation surgery, the development of epidural hematoma is a very rare entity.

Akpinar et al. report the case of a 41-year-old man with an epidural hematoma complication after chronic subdural hematoma evacuation. Under general anesthesia, the patient underwent a large craniotomy with closed system drainage performed to treat the chronic subdural hematoma. After chronic subdural hematoma evacuation, there was epidural leakage on the following day.

Although trauma is the most common risk factor in young CSDH patients, some other predisposing factors may exist. Intracranial hypotension can cause EDH. Craniotomy and drainage surgery can usually resolve the problem. Because of rapid dynamic intracranial changes, epidural leakages can occur. A large craniotomy flap and silicone drainage in the operation area are key safety points for neurosurgeons and hydration is essential36).

Outcome

The National Audit of Chronic Subdural Haematoma is collecting data prospectively in order to answer “ how are patients managed in the UK and what are their outcomes? ” . A collaborative process, which was overseen by the Academic Committee of the Society of British Neurological Surgeons (SBNS), led to the development of the first set of national audit standards for chronic subdural haematoma (CSDH) on the basis of best available evidence 37).

The Audit has already collected data on over 700 patients and has therefore become the largest multicentre prospective study of CSDH worldwide, has helped to firmly establish the feasibility of collaborative research networks in the field of neurosurgery.

Establishment of collaborative networks together with the developing neurosurgical research infrastructure will ensure a bright future for clinical research in neurosurgery 38).

A high mortality index in the postoperative period was found in patients with INR (international normalized ratio) values greater than 1.25 and/or thrombocytopenia (p<0.001 and p=0.004 respectively) 39).

Surgical drainage of chronic SDHs in nonagenarians and centenarians is associated with lower incidence of inpatient death and higher 30-day and 6-month survival rates 40).

Case series

2013

242 cases of chronic SDH. The cSDHs were classified into four groups; hypodensity, homogeneous isodensity, layered type, and mixed type on the basis of CT scans.

The density of cSDH was isodense in 115 patients, hypodense in 31 patients, mixed in 79 cases, and layered in 17 cases. The cSDH was on the left side in 115 patients, on the right side in 70 patients, and bilateral in 40 patients. The history of trauma was identifiable in 122 patients. The etiology could be identified in 67.7% of the hypodense hematomas, while it was obscure in 59.5% of the mixed hematomas.

Mixed density of cSDH results from multiple episodes of trauma, usually in the aged. It is hard to remember all the trivial traumas for the patients with the mixed density cSDHs. Although there were membranes within the mixed density hematomas, burr-holes were usually enough to drain the hematomas 41).

Case reports

2013

A case of bilateral chronic subdural hematoma (CSDH) in a 75-year-old man after exercise using a vibrating belt machine on the head. He suffered from headache and intermittent left side numbness for ten days. He denied any head injuries except eccentric exercise using a vibrating belt on his own head for 20 days. An MRI revealed bilateral CSDH. The hematoma was isodense on the CT scan. Park et al. made burr-holes on the both sides under local anesthesia and identified the neomembrane and dark red subdural fluid on both sides. In the postoperative CT scan, they found an arachnoid cyst on the left temporal pole. Although the arachnoid cyst itself is asymptomatic, trivial injury such as vibrating the head may cause a CSDH 42).

Experimental models

Attempts to create CSDH have been made in mice, rats, cats, dogs and monkeys. Methods include injection or surgical implantation of clotted blood or various other blood products and mixtures into the potential subdural space or the subcutaneous space. No intracranial model produced a progressively expanding CSDH. Transient hematoma expansion with liquification could be produced by subcutaneous injections in some models. Spontaneous subdural blood collections were found after creation of hydrocephalus in mice by systemic injection of the neurotoxin, 6-aminonicotinamide. The histology of the hematoma membranes in several models resembles the appearance in humans. None of the models has been replicated since its first description.

D’Abbondanza et al. did not find a report of a reproducible, well-described animal model of human CSDH 43).

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La WFNS concede a William Omar Contreras López el premio Joven Neurocirujano 2015

Por primera vez en sus 60 años de historia, la Federación Mundial de Sociedades de Neurocirugía -WFNS- (por sus siglas en inglés) reconoció el trabajo de investigación de un médico colombiano, y concedió a William Omar Contreras López el premio Joven Neurocirujano 2015, una distinción que hace cada dos años y que, a partir de ahora, pone a Colombia en el mapa de la investigación científica del mundo.

El premio fue otorgado por un trabajo inédito de estimulación eléctrica de la corteza cerebral para el tratamiento del dolor crónico intratable mediante la utilización de dos electrodos de cuatro contactos a nivel epidural sobre la corteza cerebral.

“Se trata de un sistema de nanotecnología para la estimulación eléctrica cerebral directa en el tratamiento del dolor crónico refractario. Este procedimiento se inició con la implantación de electrodos epidurales axialmente (horizontal) sobre el área premotora, motora primaria y la corteza sensorial”.

DOS DISTINCIONES

La WFNS concede dos distinciones cada dos años: una premia a los profesionales veteranos que han tenido una reconocida trayectoria de éxitos, y la otra para estimular a los jóvenes. El médico mexicano Francisco Velasco Campos fue distinguido este año con la primera por su trabajo en procedimientos quirúrgicos relacionados con la epilepsia y el Parkinson, y el doctor Contreras López con la segunda.

La decisión la tomó el Comité de investigación en Suiza integrado por los doctores : Hughes Duffau, de Francia; Graham Fieggen, de Suráfrica; Mohamed El Fiki, de Egipto; Yoko Kato, de Japón; Michael Lawton, de Estados Unidos; Wai Pool, de China; Rogelio Revuelta, de México; Marcos Tatagiba, de Alemania, y Claudio Yampolski, de Argentina.

“El premio es muy importante pues nos coloca en el mapa científico neuroquirúrgico global y en una posición privilegiada que antes sólo ocupaban Alemania, Estados Unidos, Canadá, Francia y Reino Unido. Para Colombia esto se traduce en mayores colaboraciones internacionales, la apertura de puertas para especializaciones y subespecializaciones y la acreditación de nuestra cirugía a nivel internacional”, afirma Contreras López, de 37 años.

Personalmente, Contreras dice que se siente con una gran responsabilidad pues tendrá que mantener el nivel de lo alcanzado hasta ahora o, si es posible, mejorar y perfeccionar los adelantos obtenidos.

SU FORMACIÓN ACADÉMICA

El médico colombiano se graduó en la Escuela de Medicina de la Universidad Juan N Corpas. Se especializó en neurocirugía en la del Rosario, se subespecializó en cirugía de columna en Brasil y en neurocirugía funcional y estereotáxica en la Universidad de Sao Paulo, obtuvo un doctorado summa cum laude en la Universidad de Friburgo, en Alemania y posdoctorados en las Universidades de Sao Paulo (Brasil) y en Harvard, entre otras.

En los últimos años su trabajo ha sido reconocido de diferentes maneras. En el 2012 recibió el premio Joven neurocirujano concedido por la Sociedad de cirugía mínimamente invasiva, y en el 2014 fue coautor de los trabajaos ganadores del Congreso Anual de la Asociación Colombiana de Neurocirugía y del Congreso Europeo de Neurocirugía Funcional. También es coautor de la primera clonación de un búfalo River en el mundo, entre muchos otros logros.

En la actualidad trabaja en Pereira y Bucaramanga y se dedica al tratamiento neuroquirúrgico de los disturbios del movimiento como el Parkinson, temblor esencial, distonias y psicocirugía con estimulación cerebral profunda. También, al tratamiento del dolor, la espasticidad, la epilepsia y la cirugía de columna.

Contreras afirma que “hacemos mucha investigación, que incluye trabajos de trasplante neuronal y clonación y el desarrollo de dispositivos que mejoren la calidad de vida de los pacientes”.

Junto con los doctores colombianos Carlos Andrés Escalante Higuera y Jairo Alberto Espinosa, creó el dispositivo inteligente Listenmee, ganador del congreso mundial de trastornos del movimiento en Sídney en 2013.

El primer paciente para trasplante de cabeza no tiene prisa y quiere seguridad

El ruso Valeri Spiridónov, el primer hombre cuya cabeza será trasplantada a un nuevo cuerpo, ha explicado a Efe que no tiene prisa para entrar en el quirófano, aunque cree que para diciembre de 2017 estará todo listo para la operación, como ha anunciado el neurocirujano italiano Sergio Canavero.

“Me tomo con bastante tranquilidad este tema, a la espera de que se confirme la fecha. No me importa ni el dónde ni el cuándo, no tengo prisa. Lo que me importa es la fiabilidad del procedimiento”, declaró Spiridónov, de 30 años, aquejado de atrofia muscular espinal, una grave enfermedad genética degenerativa que le impide mover todos los miembros, salvo las manos y la cabeza.

El controvertido neurocirujano, criticado duramente por sus colegas, asegura que ha desarrollado una técnica que permitiría unir la cabeza de su paciente con un cuerpo sano, donado por un sujeto fallecido de muerte cerebral.

La operación

Canavero ha anunciado este fin de semana que la intervención tendrá lugar a finales de 2017 en la Universidad Médica de Harbín, en China.

“Creemos que para entonces lo tendremos todo listo”, confirmó Spiridónov, programador de éxito que vive en la ciudad de Vladímir, a 170 kilómetros de Moscú, y que ya ha dejado claro a todo el mundo que su determinación para someterse a la arriesgada operación es inamovible.

Recordó que “la enfermedad es degenerativa y, al final, mortal” porque “degenera los músculos, y el corazón, al fin y al cabo, es también un músculo”.

“China quiere tomar la delantera y están dispuestos a arriesgarse para obtener una victoria en el plano científico. El permiso de sus autoridades para realizar la operación es un asunto que, si bien no está resuelto, lo estará en breve”, comentó Valeri acerca del lugar donde sería la intervención.

Experimentos que demuestran la eficacia

A Canavero se ha sumado en los últimos meses el médico chino Ren Xiaoping, que, según Spiridónov, ha realizado experimentos con ratones que demostrarían la eficacia de la técnica desarrollada por su colega italiano.

“Hay resultado en los experimentos con los ratones. Incluso hay vídeos en los que se puede comprobar que los ratones sobreviven un tiempo después de la operación”, aseguró Spiridónov, que ha colgado algunos de esos vídeos en las redes sociales.

En la actualidad, añadió, “la investigación se centra en prolongar la vida de esos ratones, su calidad de vida y el proceso de regeneración” después de la operación.

Canevero afirma que ha creado una sustancia llamada polietilenglicol, capaz de conectar la cabeza con las fibras nerviosas de la médula espinal, de manera que el cerebro pueda transmitir órdenes al cuerpo y poner en movimiento sus órganos y extremidades.

Sus críticos recuerdan que hace casi medio siglo, en 1970, un cirujano estadounidense ya logró unir la cabeza de un chimpancé al cuerpo de otro, pero no pudo conectar el cerebro con la espina dorsal y el primate murió a los nueve días.

El neurocirujano ya está preparado

Valeri, sin embargo, tiene fe en el médico que promete un avance científico revolucionario, prácticamente un milagro, y asegura que ha estudiado con detalle las investigaciones de Canavero para tener seguridad en él.

A finales de la pasada primavera, el italiano explicó  que la operación, con un coste ligeramente superior a los 10 millones de dólares, durará unas 36 horas y requerirá la presencia de unos 150 médicos de apoyo.

“En la sala se deberán encontrar las dos personas, la que donará el cuerpo y la que recibirá el cuerpo. La cabeza que será trasplantada se enfriará a una temperatura de 12 grados y después se procederá a seccionar la cabeza de ambos -vasos sanguíneos, músculos, huesos- y después comenzará la fase en la que el paciente recibirá su nuevo cuerpo”, explicó entonces.

Una nueva prótesis robótica que permite “sentir” cuando toca algo

Desde la DARPA (Defense Advanced Research Projects Agency) publican hoy un impresionante avance en el mundo de las prótesis y de la aplicación de la robótica en el mundo de la medicina.

Imagen: DARPA

Se trata de una nueva mano robótica que se conecta directamente en el cerebro, permitiendo que el paciente pueda sentir lo que toca. Ha sido creada por el Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins como parte de un proyecto que trabaja en prótesis para la Agencia de Defensa de Estados Unidos (DARPA), y ya se ha probado en un hombre de 28 años que estuvo paralizado durante más de una década después de una lesión en la médula espinal.

La mano se conecta de tal forma que es posible controlar su movimiento con el cerebro y sentir cuando los dedos tocan algo, dedos que detectan la presión aplicada y crean señales eléctricas para imitar las sensaciones táctiles. Con los ojos cerrados el paciente ha sido capaz de saber qué dedo estaba tocando algo, con un 100% de precisión. En uno de los casos tocaron un objeto con dos dedos al mismo tiempo, y el paciente consiguió identificar “la broma”.

Aún hay mucho camino que recorrer, ya que no se pueden sentir texturas y no es sencillo identificar objetos con esta forma de “tacto”, pero sin duda recibir feedback de vuelta (no solo mover la mano con el cerebro, también recibir las sensaciones una vez se toque), es un gran paso dado.

Primer trasplante de cabeza se realizará en diciembre de 2017

La primera operación de trasplante de cabeza tendrá lugar en diciembre de 2017. A la misma se someterá Valeri Spiridónov, un ruso de 30 años, que padece atrofia muscular espinal. Se espera que la cirugía dure aproximadamente 36 horas.

trasplante-de-cabeza

“Según Sergio Canavero (el neurocirujano italiano que se encargará de la operación), dos años es suficiente para verificar todos los cálculos científicos y completar todo el procedimiento”.

Canavero reveló anteriormente que lo contacta mucha gente rica  que desea tener un nuevo cuerpo y ha asegurado que su proyecto permitirá prolongar la vida “de manera indefinida”.

“La intervención durará unos dos días y para ello se necesitan grandes inversiones, unos diez millones de dólares, más un equipo de unos 150 profesionales, incluidos los médicos y auxiliares”, decía el neurocirujano. “Le puedo asegurar que mucha gente rica ya me ha contactado para cambiar su cuerpo”, añadió.

Críticas

La polémica operación obtuvo muchas críticas por parte de gran parte del mundo científico, pero el neurocirujano defiende su proyecto y afirma que será una solución contra la parálisis espinal y otras enfermedades. “Estamos a un paso de prolongar la vida indefinidamente, ya que a una persona de 80 años le podré dar un nuevo cuerpo para que viva otros 40 años”, asegura Canavero.

Una proteína del alzhéimer podría transmitirse por la contaminación del instrumental quirúrgico

Se ha comprobado que miles de personas que fueron inyectadas con hormonas del crecimiento extraídas quirúrgicamente de las glándulas pituitarias de cadáveres, un procedimiento médico que se realizó en el Reino Unido entre 1958 y 1985, han acabado desarrollando ECJ. Se cree que las hormonas transportaban los priones de la ECJ, que se habrían adherido a los instrumentos quirúrgicos durante el proceso de extracción.

Al estudiar esos ocho cerebros, el equipo de Collinge descubrió que en seis de ellos había beta-amiloides, asociados con el alzhéimer. En cuatro casos, los depósitos de amiloides estaban extendidos, apuntan los científicos, que aclaran que ninguno de los pacientes presentaban signos de padecer alzhéimer hereditario de aparición temprana. Los expertos creen que el tratamiento con la hormona del crecimiento que se hizo a todos los pacientes pudo estar en el origen de la aparición del alzhéimer así como de la ECJ, debido a esa transmisión por neurocirugía.

Los fragmentos de la proteína beta-amiloide pueden adherirse también a las superficies de metal y resisten la esterilización convencional, argumentan. “Es posible que haya tres maneras de que se generen las semillas de estas proteínas en el cerebro -explica Collinge-. Pueden aparecer espontáneamente con la edad, que haya un gen defectuoso o que surjan tras haber sido expuesto a un accidente médico”. “Esta es nuestra hipótesis”, afirma el científico.

Los expertos descartan que los rastros de alzhéimer procedieran de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, pues, en otro estudio, 116 pacientes afectados de este mal que no habían sido tratados con la hormona del crecimiento extraída de cadáveres no presentaban marcadores de alzhéimer. Collinge advierte de que, en el caso de las proteínas del alzhéimer, “potencialmente, las semillas podrían adherirse a la superficie de cualquier instrumento de metal”, lo que incluye los utilizados por el dentista en procedimientos que afectan al tejido nervioso.

El experto subrayó, no obstante, que no hay pruebas de transmisión epidemiológica que sugieran que la enfermedad pueda contagiarse por transfusiones de sangre y señaló que el mal de Alzhéimer “no es una enfermedad contagiosa”. “No puede contraerse por vivir con una persona con alzhéimer o por cuidarla”, aseveró. Otros expertos han advertido de que, aunque interesantes, las conclusiones de este informe son prematuras, pues solo se refieren a ocho pacientes.