Christopher Loftus tesorero de la WFNS

Dr. Christopher Loftus de Loyola University Medical Center ha sido elegido tesorero de la Federación Mundial de Sociedades de Neurocirugía.

Loftus, quien es un neurocirujano de renombre internacional, también sirve como presidente del Departamento de Neurocirugía de la Universidad de Loyola Stritch Facultad de Medicina de Chicago.

Loftus, un EE.UU. News & World Report Top Doctor, está clasificado en el 1 por ciento de su especialidad y ha escrito más de 600 trabajos de investigación, artículos y revisiones sobre temas de su especialidad. Loftus también tiene experiencia especial en el sistema circulatorio que rodea el cerebro y el tratamiento de los tumores cerebrales benignos y malignos.

Google Glass

Un médico con dos gafas superpuestas no parece un ejemplo de confianza. Pero si el segundo par es una de las ya famosas (aunque todavía no comercializadas) Google Glass, la cosa cambia.

Más de 265 lugares del mundo (universidades, hospitales, sociedades médicas) se conectaron en este último alarde de la tecnología: retransmitir una operación desde el punto de vista del cirujano principal.

Aparte de algunos incidentes técnicos —en el salón de actos de la clínica a veces se perdía la señal de las gafas, que, sin embargo, podía seguirse en YouTube—, las dos horas de intervención fueron un ejemplo de cómo puede ser la docencia de la medicina (y, seguramente, de muchas otras disciplinas) del futuro. “Hemos pasado de las peceras de los quirófanos antiguos [las salas con paredes de cristal detrás de las cuales los alumnos seguían las explicaciones del profesor] a esto”.

Se seguía además por medios que, a estas alturas, pueden considerarse casi tradicionales: cámaras de ambiente, que recogen la actividad del quirófano.

Pero la docencia es solo una parte de la utilidad de esta conjunción de tecnologías. La posibilidad de asesorar a un médico poco experto en una técnica es la otra. Si este dispusiera de un sistema de transmisión como el de las gafas de Google, un especialista podría orientarle casi al milímetro en una intervención.

Solo la falta de equipos y líneas de conexión suficientemente potentes impide que las consultas a distancia sean algo generalizado.

Y quien dice la consulta, dice el seguimiento. La famosa telemedicina, cuyo nombre puede acabar gastado antes de su completa implantación, está todavía en mantillas.

En especialidades quirúrgicas, mientras mejor prepares la teoría, mientras más vídeos veas, mejor será la práctica. Y más ahora con los recortes que no se viaja a congresos, o en procesos como este, que solo hace un médico”.

 

Las revistas mas importantes de neurocirugía

Madhugiri VS, Ambekar S, Strom SF, Nanda A. A technique to identify core journals for neurosurgery using citation scatter analysis and the Bradford distribution across neurosurgery journals. J Neurosurg. 2013 Sep 13. [Epub ahead of print] PubMed PMID: 24032696.

Las principales revistas de neurocirugía se identificaron como Journal of Neurosurgery, Neurosurgery, Spine, Acta Neurochirurgica, Stroke, y Journal of Neurotrauma.

Estas revistas pueden describir el estado actual de la ciencia médica en lo que a la neurocirugía respecta

Condena por no detectar un tumor cerebral a tiempo

El Servicio Andaluz de Salud (SAS) deberá indemnizar con 35.000 euros a un paciente de 47 años al que no diagnosticaron un tumor cerebral que sí fue detectado en una clínica privada a la que acudió posteriormente, al considerar el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) que las secuelas que actualmente sufre, con pérdida de audición y parálisis facial, se deben “en buena medida” a que no pusieron a su disposición “los medios necesarios”.

La sentencia determina que el retraso diagnóstico pudo agravar la dolencia y desestima el recurso de apelación interpuesto por el SAS contra el fallo de un juzgado de lo contencioso-administrativo de Almería que determinó que el “retraso diagnóstico bien puede explicar la agravación” de la dolencia “tanto en lo referido al tratamiento quirúrgico, como en lo referido a tratamientos complementarios, y en lo que se refiere a las secuelas padecidas”.

Según se recoge en la resolución, E.H.M. empezó a sufrir en octubre de 2004 la pérdida de equilibrio, mareos, acúfenos y sensación de que los objetos se movían, por lo que acudió a su médico de cabecera en su centro de salud de Almería, quien lo derivó al especialista de otorrinolaringología (ORL) con un pase preferente. Sin embargo, el otorrino le diagnosticó, “sin pruebas clínicas”, otosclerosis. Ante la gravedad de los síntomas, el paciente decidió ir a una clínica privada en Granada, donde sí le practicaron una resonancia magnética mediante la que se le diagnosticó, el 8 de abril de 2005, un tumor cerebral (neurinoma del VIII par), del que fue intervenido quirúrgicamente mediante exéresis vía retrosigmoidea derecha el 15 de junio.

Como secuelas le quedaron pérdida de audición en un oído, problemas en un ojo y parálisis facial.

La reclamación patrimonial, seguida a instancias de la Asociación ‘El Defensor del Paciente’ y del letrado Ignacio Martínez, derivó en un juicio que se centró en dirimir la influencia en la demora del diagnóstico y la intervención en las secuelas padecidas por el paciente y la responsabilidad del SAS, que los demandantes cuantificaron en 120.000 euros. La administración sanitaria sostuvo que la influencia era “despreciable dado el escaso retraso y el crecimiento lento de este tipo de tumores”, pero ya la sentencia en primera instancia señaló que, “aún siendo verdad que no sabemos qué tamaño tendría el tumor en diciembre de 2004 y que la intervención hubiese sido necesaria en todo caso, sus consecuencias con un diagnóstico precoz o sin tal diagnóstico, pueden ser muy diferentes”.

El Alto Tribunal va más lejos y concluye para desestimar el recurso de apelación del SAS que se “vulneró la lex artis”. “El punto clave de la sentencia es que no sabemos qué tamaño tendría el tumor en diciembre de 2004, precisamente por el mal funcionamiento del SAS, por no practicarse en ese mes la resonancia magnética y otras pruebas con el empleo de los medios disponibles, como la exploración, audiometría y acumetría completas y técnicamente bien realizadas, así como escáner craneal” Estas pruebas, según ahonda el TSJA, “hubieran posibilitado el diagnóstico de neurinoma ese mes en lugar del mes de abril siguiente, hubieran permitido un tratamiento más temprano, y una intervención menos agresiva por el menor tamaño del tumor”. El juzgado de lo contencioso-administrativo de Almería rechazó la cuantía de 120.000 euros que interesó E.H.M. al considerar que se ha de “tener en cuenta” que la intervención quirúrgica fue efectuada “finalmente” por la sanidad pública, “ordenada de forma urgente” y “partiendo de que hubiese sido necesaria en cualquier caso”, por lo que fijó como indemnización “más acomodada a la realidad” la de 35.000 euros.

Neurosurgical Approaches Septiembre 2013

september2013

 

Con el desarrollo los abordajes para lesiones localizadas en la región selar y región supraselar han cambiado progresivamente en los últimos años.

El abordaje endonasal clásicos o microscópico han sido sustituidos por un abordaje puramente endoscópico. Por eso, es de crucial importancia que el neurocirujano domine la anatomía de esta región desde ambas perspectivas endonasales e intracraneales.

MRI Interventions

Normalmente, los neurocirujanos usan la RM antes de la cirugía para planear la trayectoria de la operación basándose en la posición del cerebro en relación con un marco guía que se atornilla al cráneo del paciente.

Pero el cerebro puede moverse antes de que tenga lugar la cirugía, afirma, haciendo que esa RM sea imprecisa. Para comprobar lo que pasa dentro del cráneo de un paciente los médicos tienen que detener la cirugía e incluso sacar al paciente del quirófano.

Para abordar estos problemas, la empresa fabricante de dispositivos médicos Medtronic, por ejemplo, ofrece un sistema de RM en tiempo real para neurocirugía. Pero el sistema más útil que hay en el mercado lo ofrece MRI Interventions, una empresa de dispositivos médicos con sede en Tennessee (EE.UU.).

El sistema de MRI Interventions funciona con escáneres de RM convencionales. Se fija al cráneo una plataforma para guiar a las herramientas quirúrgicas o a los implantes dentro del cerebro, y proporciona un sistema de cuadrícula para decidir la trayectoria. Uno de los materiales con los que está fabricada la plataforma hace que el dispositivo resulte visible al escáner. Software exclusivo de MRI Interventions muestra a los cirujanos dónde están sus herramientas respecto al cerebro del paciente. Esos datos se muestran en una pantalla compatible con la RM para que los cirujanos tengan una visión de lo que sucede dentro del cráneo del paciente, y que no interfiere con el procedimiento de toma de imágenes, un problema asociado con la mayoría de los equipos electrónicos.

Según Robert Gross, neurocirujano de la Universidad de Emory (EE.UU.), “Si el cerebro se ha movido, podrás ver esa variación en la trayectoria”, que usa el sistema junto con láseres médicos para destruir las pequeñas regiones de tejido cerebral que producen ataques en pacientes epilépticos.

MRI Interventions ha instalado 25 de sus sistemas de guiado en tiempo real: dos en Europa y 23 en Estados Unidos. A menudo, los neurocirujanos dependen de que los pacientes estén despiertos durante las operaciones cerebrales para que con su comportamiento puedan proporcionar pistas respecto a si el cirujano está introduciendo una herramienta o dispositivo de tratamiento en el lugar que se pretende. Para algunos procedimientos, la nueva tecnología significa que ya no hace falta mantener a los pacientes despiertos durante la operación.

Los investigadores de la Universidad de California en San Diego (EE.UU.) están usando el sistema de RM en tiempo real para probar si una terapia génica viral que se carga el cáncer puede tratar los tumores cerebrales malignos. “Poder ver la RM mientras la aguja de biopsia está dentro del cerebro hace que los diagnósticos sean más precisos”, explica Santosh Kesari, un neurooncólogo involucrado en el estudio de la terapia génica. “Y cuando intentamos administrar un tratamiento sabemos si lo estamos llevando en condiciones seguras al lugar adecuado”.

Ceuta ejemplo de reducción de listas de espera

El doctor Mario Velarde calcula que el 60% pendiente de operación se refiere a enfermos crónicos.

El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria en Ceuta, Ingesa, incorporó un Servicio de Neurocirugía a su cartera de servicios en mayo. Mario Velarde Zevallos, facultativo responsable de este área en el Hospital Universitario, explicó que su equipo ya ha finalizado con la lista de espera quirúrgica para pacientes agudos, es decir, aquellas personas que requerían una intervención urgente. Del total de usuarios que atiende este departamento, el grupo que ya ha sido operado supone el 40 por ciento, calculó este especialista en columna vertebral desde hace 30 años.
Este porcentaje se traduce en 29 usuarios operados y dados de alta en Loma Colmenar con una estancia media de tres días desde que Velarde comenzara su actividad hace tres meses aproximadamente.
Por otra parte, el 60 por ciento restante que está pendiente de operación, está compuesto por pacientes crónicos, lo cual significa que pueden controlar los síntomas con medicación hasta la aplicación de cirugía, señaló el doctor Velarde.
En cuanto a la duración de esta lista de espera quirúrgica, el traumatólogo y neurocirujano evitó realizar valoraciones pero recordó que hasta la implantación de su especialidad en el clínico civil, “Ingesa mandaba a los pacientes a la Junta de Andalucía y ésta está totalmente desbordada”.
A propósito de las listas de espera, el tiempo medio para someterse a una intervención quirúrgica no urgente en el Sistema Nacional de Salud (SNS) ha pasado de 76 a 100 días en el último semestre de 2012, según los datos actualizados a 31 de diciembre publicados por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, que registran la mayor demora desde que se empezó a contabilizar en 2004. Entre las que más tardan en programar en la península, se encuentra Neurocirugía con 151 días de media.
Sin embargo, según los datos de Control de Gestión del Área Sanitaria de 1 enero a 30 abril de 2013, el tiempo de espera medio para una intervención quirúrgica descendió en Ceuta hasta los 28,72 días, frente a los 72,63 días del mismo periodo del año anterior (43,91 días menos de media, lo que se traduce en una reducción de demora de un 32 por ciento).