El tratamiento en Ibiza de los pacientes de neurocirugía

Francisco Vilás | Presidente del Grupo Policlínica

Este artículo pretende ser explicativo, no quiero entrar en debates sobre sanidad pública o privada, qué es mejor o peor, si somos amigos o competencia. ¿Qué mas da? Para mí es más importante hacer las cosas bien y que los ibicencos, de salud, estén bien. Estoy seguro que todos los profesionales quieren lo mejor para sus pacientes.

La existencia de una atención de Neurocirugía en Ibiza tendría que ser un debate cerrado. Los pacientes deberían poder ser tratados con facilidad donde ellos deseen o donde más rápidamente les pueda ser solucionada una urgencia. Algo que funcionó en cientos de ocasiones durante muchos años, debería estar totalmente asumido.

Frente a esto nos encontramos debates estériles, largas demoras ante cualquier intento de acuerdo, excusas y un sinfín de memeces. ¿Y entre tanto qué ocurre? Pues algo que resulta de perogrullo. ¿Cómo es posible que durante más de diez años, en muchas ocasiones, todos tuviésemos la certeza de que la diferencia entre la vida y la muerte o la persistencia de secuelas muy graves, en los pacientes del Ib-Salut, había venido de pocos minutos? Y ahora, muy poco tiempo después, pueden pasar alegremente 10 o 15 horas sin consecuencias fatales para el paciente. ¿Ha cambiado la medicina?, ¿nos han cambiado los enfermos? o ¿sencillamente tapan muy bien? Creo que la respuesta es más que evidente. Cuando te sientes mas cómodo ahorrando a cualquier precio, cuando todo es un circo, acabas creyéndote tus propias mentiras; cuando arriesgas tanto, al final te acaban pillando, y quizás más pronto que tarde tengan que empezar a justificar sus demoras delante de instancias judiciales. Es triste, pero es la dura realidad.

Mi reflexión es: si en temas tan serios, dejan las cosas sin firmar, alargándose hasta pudrirse (y nunca mejor dicho), ya no quiero ni pensar qué pasará con lo demás.

No queremos acaparar pacientes, esto ya lo hemos explicado por activa y por pasiva; cuando alguien enferme o esté accidentado, queremos poder ayudarle. Queremos que si una persona está entre la vida y la muerte y necesita una intervención urgente de Neurocirugía se pueda elegir entre hacérsela en un plazo de 30 minutos en la Policlínica o demorarlo horas y horas en un traslado a Mallorca. Queremos ser esa opción que puede, en muchos casos, salvar la vida. Queremos que los ibicencos que lo deseen puedan ser tratados en su isla con las mismas garantías que en otros centros de fuera.

¿Por qué cerrar puertas cuando se pueden abrir? Queremos colaborar con la mejora de la sanidad de los ibicencos y que exista una relación público-privada constructiva y positiva.

Hay un servicio que ofrece la Policlínica y no tiene el hospital Can Misses, que funcionó perfectamente durante años mediante un concierto. Se atendieron miles de pacientes. Está demostrado que se puede hacer bien, ¿por qué tantos rodeos? ¿Por qué ese interés en enviar a enfermos y familiares a Mallorca como si viviésemos en la prehistoria? Esta isla tiene servicios y podrían estar al alcance de todos. ¿Por qué se empeñan en negárselos a los usuarios de la sanidad publica?

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