El uso de ‘Avastin’ (Roche) permite retrasar casi un año la progresión del glioblastoma

El uso del tratamiento biológico de Roche bevacizumab, comercializado como ‘Avastin’, ha demostrado que puede retrasar en más de 10 meses la progresión del glioblastoma, el tumor cerebral más agresivo, en pacientes recién diagnosticados, más de cuatro meses de lo que consigue el tratamiento estándar.

Así se desprende de los resultados del estudio en fase III ‘Avaglio’, que ha contado con 921 pacientes y la participación de siete hospitales españoles, presentados en la reunión anual que la Sociedad Americana de Oncología Médica (ASCO, en sus siglas en inglés) celebra estos días en Chicago (Estados Unidos).

El actual tratamiento estándar de este tumor se basa en cirugía o biopsia, radioterapia y quimioterapia (temozolomida) seguido de quimioterapia en solitario. Con estas opciones, en la mayoría de pacientes el tumor progresa al cabo de seis meses de recibir la primera terapia y la supervivencia no supera los 15 meses desde el momento del diagnóstico.

Por ello, en el estudio se probó a añadir la terapia antiangiogénica con bevacizumab al tratamiento con radioterapia y temozolomida, y se obsevó que el riesgo de empeorar o fallecer se redujo un 36 por ciento.

Además, la supervivencia libre de progresión fue de 10,6 meses, 4,4 meses más de media de lo que se consigue con la terapia estándar (6,2 meses).

El jefe de Neuro-Oncología de HM Hospitales, Cristóbal Belda, ha explicado la “relevancia absoluta” de este avance ya que “hasta la fecha sólo el 50 por ciento de los pacientes con glioblastoma multiforme conseguía superar la barrera de los 6 meses de supervivencia libre de progresión”.

“Ahora, al añadir bevacizumab al tratamiento, ese mismo 50 por ciento alcanzará sin problema una supervivencia por encima de los 9 meses”, según reconoce.

Además, destaca que “desde hace 8 años no se ha conseguido identificar ni un solo fármaco capaz de mejorar la supervivencia de los pacientes con tumores cerebrales”.

SUSPENDER EL USO DE CORTICOSTEROIDES

Por otro lado, otro de los aspectos del estudio mejor valorados por los especialistas es la posibilidad de que los pacientes pueden suspender el uso de corticosteroides.

Según Carmen Balañá, del Instituto Catalán de Oncología de Badalona (Barcelona) y coordinadora nacional del estudio en España, “lograr que un paciente pueda prescindir de la cortisona supone un beneficio absolutamente esencial”.

“Los corticosteroides producen iatrogenia, es decir, provocan que el paciente experimente una enfermedad secundaria que conlleva un trastorno físico importante: obesidad, pérdida de masa ósea, fragilidad capilar, trastornos de carácter. Les produce además una destrucción de parte del músculo y eso obliga a que se vean necesitados de ayuda para subir escaleras, levantarse, etcétera”, ha destacado.

Por otro lado, una revisión de un comité independiente ha analizado la supervivencia global (SG) y ha observado que no se han conseguido diferencias significativas entre ambos brazos de tratamiento, ya que la mediana de supervivencia fue similar en ambos brazos (16,8 frente a 16,7 meses).

En relación a la seguridad, no se han observado eventos o efectos adversos desconocidos respecto a estudios anteriores con bevacizumab en otros tumores (mama, colon, pulmón, riñón u ovario).

Los hospitales españoles participantes en el estudio ‘Avaglio’ son el Germans Trias i Pujol de Badalona, el Instituto Catalán de Oncología (ICO) de Hospitalet, el Clínic y el Sant Pau de Barcelona, el Hospital General Universitario de Valencia, el Ramón y Cajal y La Paz de Madrid, y el Carlos Haya de Málaga.

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